lunes, 23 de junio de 2014

#Culturiosidad35

¿Por qué los cargadores del puerto de Londres no podían llevar bolsillos ni dobladillos a final de la Edad Media?

Aparentemente, la respuesta no es demasiado difícil. Los bolsillos son para meter cosas dentro, luego si no se pueden llevar bolsillos, no se pueden meter cosas dentro. Los dobladillos no son para meter cosas. Son para no pisarte el pantalón que te compraste sin probártelo en la tienda por pereza y en casa descubriste que medía palmo y medio más que tu pierna. Pero si quisieses, podrías esconder cosas dentro. Así que la primera parte del acertijo es clara: para que no se llevaran indebidamente cosas del puerto.
Pero, ¿qué mercancía podría tan valiosa? No se pueden esconder lingotes de oro en un dobladillo (no lo intentéis, ya lo probé yo con la última remesa de lingotes que me llegó a principio de mes y no funciona). Tampoco eran piedras preciosas ni drojas, como se estila hoy en día. Lo que las autoridades portuarias intentaban evitar que fuera sisado es un producto que está en todas vuestras despensas. Y si no está, apuntadlo en la lista de la compra, que se os ha acabado. Estoy hablando de la pimienta. 
Resulta que una especia que ahora se encuentra en cualquier supermercado de la esquina, llegó a alcanzar un valor tan desorbitado que hubo épocas que hasta se utilizaba como medio de pago. Originaria de la India, fue introducida en Europa por los griegos, sustituyendo rápidamente al silfión, mucho más amargo. Extendida por todo el Mediterráneo a través del Imperio Romano, se consideró la especia más valiosa por su gran resistencia al ser almacenada por largo tiempo. El hecho de que, tras la caída de Constantinopla, los turcos dominaran el territorio y se interrumpiera el suministro de pimienta fue uno de los que impulsó a los navegantes del siglo XV, como el despistado Colón, a buscar rutas alternativas para llegar a las Indias.
Durante la Edad Media, la pimienta era un producto valiosísimo y el de mayor importación en el continente. De ahí que se tomasen tantas precauciones para evitar sus... pérdidas accidentales en los bolsillos de algún descuidado estibadores.

Hoy se ha acercado mucho (y casi jugado la vida en ello, con un terrorífico 7% de batería) @laratamarilla. Me descubro ante su bravura y osadía.

Y le agradezco a @CaptainAkab el chivatazo de esta culturiosidad y os recomiendo muy mucho que sigáis sus andanzas con el proyecto @StreetFoodMad

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